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miércoles, 1 de junio de 2011

Un creciente número de científicos e investigadores han venido insistiendo, durante la última década, en la necesidad de que se establezca, a ciencia cierta, si es riesgoso o no para la salud el uso de teléfonos celulares.

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Celulares
Foto: Jupiter

NO SE SABE SI CAUSA CÁNCER, PERO ES MEJOR PREVENIR. CLAVES PARA REDUCIR LA EXPOSICIÓN A RADIACIÓN.

Un creciente número de científicos e investigadores han venido insistiendo, durante la última década, en la necesidad de que se establezca, a ciencia cierta, si es riesgoso o no para la salud el uso de teléfonos celulares.
Los estudios de los que se dispone hasta ahora no han encontrado evidencia de que la radiación electromagnética que emiten estos aparatos afecte el cerebro de alguna manera o cause cáncer.
Sin embargo, los resultados de una investigación preliminar sobre el tema, llevada a cabo con 47 participantes, volvieron a levantar ampolla.
Un grupo de investigadores de los Institutos Nacionales de la Salud en Bethesda (Estados Unidos), dirigidos por Nora D. Volkow, asociaron el uso de celulares durante 50 minutos con un aumento del metabolismo de la glucosa (un marcador de la actividad neuronal) en la región del cerebro más cercana a la antena del teléfono.
A prevenir No se sabe -vale aclararlo- si el descubrimiento tiene significación clínica, razón por la cual los propios investigadores, cuyo trabajo se publicó en la revista Journal of the American Medical Association (Jama), piden que se hagan nuevos estudios para analizar a profundidad sus hallazgos.
Mientras se establece el real nivel de riesgo, crecen las voces de quienes recomiendan a los usuarios ser precavidos. No se trata de entrar en pánico, pero sí de poner en práctica sencillas medidas cotidianas para reducir el nivel de exposición.
Las siguientes son algunas de las sugeridas.
Utilice manoslibres
De acuerdo con los expertos, es la forma más sencilla y útil de mantener las radiaciones lejos de la cabeza. Aunque hay varios tipos de manoslibres, los de cables evitan (más que el bluetooth) que estas impacten de manera directa la cabeza.
Mejor escriba
Sabiamente, muchas personas, especialmente los niños y los adolescentes, prefieren comunicarse mediante mensajes de texto. De hecho, según recientes estudios, dos terceras partes de ellos les escriben a sus amigos en lugar de llamarlos. Los mensajes mantienen el celular lejos del cerebro y, por consiguiente, reducen el riesgo de radiaciones.
Haga pausas
Como decían los papás, "el teléfono no es para hacer visita". Si los científicos tienen la sospecha de que el uso por periodos prolongados de estos aparatos modifica el funcionamiento de las neuronas, utilícelos por periodos breves. Si necesariamente debe sostener conversaciones largas, haga pausas, llame de nuevo o use manoslibres. No lo pegue a su cuerpo Algunas investigaciones sugieren que las células germinales de los testículos y los ovarios -al igual que algunas células pulmonares- pueden afectarse por la cercanía del teléfono.
No lo pegue al cuerpo
No lo cargue ni en el bolsillo del pantalón ni colgado del cinturón ni dentro del brasier. Llévelos en bolsos, morrales o maletines. Mejor dicho, busque dónde: ¡Sea creativo!
No duerma con él
Se ha vuelto frecuente dormir con estos teléfonos debajo de la almohada o en la mesita de noche, bien sea porque se espera una llamada o porque la gente los convierte en sus despertadores. Los investigadores insisten en que un cierto nivel de radiación sigue siendo emitido por el teléfono, aun cuando no se esté hablando por él. Mejor dicho, es como exponer al cerebro a horas extras de estas ondas.
Recuerde que es un distractor de primera
Contrario a lo que ocurre con la no probada relación entre radiaciones de celulares y cáncer, la reducción de los niveles de atención de la gente por cuenta del uso de estos teléfonos sí tiene evidencia. Amy Ship, de la Escuela de Medicina de Harvard, asegura que hablar por celular al volante tiene el mismo riesgo que conducir borracho, incluso si se usan manoslibres. "El 98 por ciento de las personas reaccionan más lentamente cuando hablan por teléfono", dice.
Con información de 'Time Magazine', 'El Mundo' (España) y Agencia EFE.

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